cuadro de mando

El cuadro de mando forma parte de las diferentes herramientas que tenemos los departamentos de Recursos Humanos para tomar decisiones de calidad sobre los empleados de cada empresa. Este tipo de herramientas aportan calidad a la hora de analizar si se están cumpliendo los objetivos empresariales, pero hay que saber interpretarlas con éxito. En Melt Group te vamos a explicar qué es un cuadro de mando y cómo aplicarlo a los Recursos Humanos.

¿Qué es el cuadro de mando en RRHH?

Tener una imagen visual completa de todo lo que sucede en tu negocio a tiempo real es muy importante. Para ello, el cuadro de mando, también conocido como dashboard, es una herramienta de calidad. En base a diferentes métricas o KPIs nos permite observar y analizar en tiempo real si los objetivos empresariales se están logrando con éxito.

Gracias a esto, además de tener acceso a información importante, los líderes empresariales pueden tomar decisiones consensuadas y rápidas. De este modo, el funcionamiento del negocio siempre será satisfactorio.

El cuadro de mando es clave para los Recursos Humanos, ya que de un solo vistazo nos ayuda a analizar las aptitudes de cada empleado, estudiando si su rendimiento está acorde al resto de la plantilla y si sus habilidades son eficaces para el desarrollo de su puesto de trabajo.

Hoy en día, toda esta información la podemos analizar a través de un software de gestión personalizado. La evolución digital en la empresa es fundamental para asegurarnos resultados de alta calidad a la hora de analizar las distintas métricas empresariales.

Es cosa del departamento de Recursos Humanos asegurar una gestión del personal acorde a las necesidades de la compañía. Para ello, hay que elaborar unas KPIs de calidad. El objetivo es asegurar que el talento forma parte de la empresa, analizando si se están cumpliendo de verdad los objetivos marcados para cada uno de los trabajadores.

Las claves del cuadro de mando

Lo más importante del dashboard es que nos permite tener una visión completa y en tiempo real de la situación por la que pasa el negocio, en este caso, el servicio de Recursos Humanos de la empresa.

El principal objetivo de los expertos en RRHH es analizar qué métricas son las más importantes, ya que de ello dependerá la toma de decisiones final por parte de los mandos directivos de la compañía.

A través de los informes detallados, obtenidos en función de las métricas del cuadro de mando, es más fácil que el líder pueda desarrollar un análisis DAFO completo de cada departamento.

El cuadro de mando o dashboard debe de cumplir tres parámetros clave:

  • Tiene que ser completamente visual y reflejar la información importante a golpe de vista.
  • Es importante que se rija por métricas personalizadas, en función de las necesidades de cada empresa.
  • Debe de estar informatizado y digitalizado, con el fin de poder albergar información importante en tiempo real. Esto aumentará la practicidad de la herramienta.

KPIs o métricas esenciales en el dashboard

  • Visión financiera: un buen cuadro de mando nos permitirá tener acceso rápido a los ingresos y beneficios de la empresa. La idea es poder medir gastos y analizar beneficios, de cara a optimizar el rendimiento de las inversiones que se proponen.
  • Análisis de los clientes: la satisfacción de nuestros clientes y usuarios es clave en cualquier proceso empresarial. Por ello, necesitamos implementar métricas que nos permitan medir si realmente nuestro trabajo está alcanzado estos objetivos.
  • Estudio de los procesos: analizar detenidamente el funcionamiento de cada departamento es muy importante. Gracias a esto podremos medir la productividad real de la empresa.
  • Análisis de los Recursos Humanos: una buena planificación de KPIs en este sentido nos ayudará a analizar el clima laboral real dentro de la compañía. También podremos estudiar si cada empleado de la empresa cumple con los objetivos pautados, con el fin de identificar el talento real y descartar siempre aquellos trabajadores que quedan muy por debajo de lo que el negocio necesita.

Un buen cuadro de mando requiere de inteligencia y saber hacer. Lo que obtenemos en contrapartida es una visión completa de la empresa y en tiempo real, que nos garantiza una toma de decisiones mucho más consensuada y eficaz. Además, es clave para cumplir con los objetivos planificados para cada compañía.

El cuadro de mando perfecto

Teniendo en cuenta las áreas desarrolladas anteriormente, es mucho más fácil implementar un cuadro de mando efectivo. En cada una de esas secciones hay que desarrollar unos objetivos claros, que nos permitan dar respuesta de calidad a cada pregunta:

  • La visión financiera tendrá por objetivo aumentar las ventas, reducir los costes y optimizar la productividad.
  • Estudiar detenidamente a los clientes nos ayudará a mostrarles mejor nuestra marca y a mejorar el servicio al usuario.
  • Los procesos internos nos dan la clave para que podamos descubrir el modo de mejorar tanto nuestros productos como los servicios que prestamos, entre otras cosas. Básicamente se trata de optimizar el correcto funcionamiento de la compañía a nivel interno.
  • A través de los RRHH podemos mejorar el talento disponible en la empresa, además de optimizar los procesos de selección y ofrecer mejores proyectos de formación. El capital humano es fundamental en cualquier compañía.

Todos estos objetivos se integran entre sí. La clave principal del dashboard es establecer unos indicadores específicos que nos sirvan para optimizar todo lo indicado en el cuadro de mando. La visión debe de ser global y ha de mejorar la toma de decisiones.

Para elegir los indicadores o métricas más acertados en cada caso es importante seguir algunos pasos:

  1. Define la estrategia: básicamente se trata de marcar unos objetivos claros, que vayan encaminados a obtener grandes resultados a nivel empresarial.
  2. Tormenta de ideas: esta tormenta de ideas es fundamental para que se puedan establecer unas métricas infalibles. Lo que conseguiremos será un sinfín de parámetros que, en algunos casos, serán de gran ayuda y, en otros casos, tendrán que ser descartados.
  3. Selección de KPIs: por último, es primordial escoger los indicadores correctos para cada una de las áreas del cuadro de mando. Es imprescindible que se pueda valorar la respuesta a cada métrica de un solo golpe de vista. Cada métrica debe de estar dirigida a obtener los objetivos pautados, también se tiene que poder cuantificar y nos debe ayudar a tomar decisiones para mejorar.

Ejemplos de KPIs infalibles en Recursos Humanos

  • Retención de talento: este indicador es uno de los más importantes para el cuadro de mando en RRHH. Obtenemos un resultado eficaz calculando cuántos empleados se unieron a la compañía en un periodo y cuántos permanecieron durante ese mismo tiempo.
  • Duración en el puesto laboral: la fuga de talento a veces se relaciona con el tiempo que pasa un empleado en un cargo concreto.
  • Absentismo laboral: si en el cuadro de mando podemos observar claramente los índices de absentismo laboral nos será más fácil predecir algunos problemas internos dentro de la empresa.
  • Plazo entre contrato y contrato: un KPI muy importante, ya que determina el tiempo transcurrido entre la baja de un empleado y lo que se tarda en volver a cubrir ese puesto con otro trabajador. Gracias a esta métrica podemos mejorar la eficacia de los Recursos Humanos dentro de la compañía.
  • Plan de formación: la formación es muy importante, ya que nos ayuda a optimizar la productividad dentro del área de la empresa. Tener esto bien controlado es fundamental.
  • Consecución de objetivos: ¿Los trabajadores de la empresa están logrando cumplir con sus objetivos?
  • Accidentes laborales: nuestro principal objetivo es establecer las medidas necesarias para que la accidentalidad laboral sea del 0 %.

Si quieres saber más sobre cómo elaborar un cuadro de mando o dashboard ponte en contacto con Melt Group. Un especializado equipo de expertos en Recursos Humanos te ayudará a mejorar la productividad de tu negocio.