control

El control es una parte fundamental de la gestión empresarial, pero cuando se ejerce de forma inadecuada, puede afectar negativamente la productividad y la moral de los empleados, así como la confianza de los clientes en la empresa. En este artículo, analizaremos cuatro estilos de control que pueden ser perjudiciales para una empresa, y propondremos alternativas más efectivas para lograr los objetivos de la organización.

 

La importancia del control en una empresa

Antes de entrar en materia, debemos entender que el control en una empresa es una herramienta esencial para asegurar que las operaciones y actividades se realicen de manera eficiente y efectiva, y para lograr los objetivos organizacionales

A través del control, se supervisa el desempeño, se corrigen desviaciones y se toman acciones correctivas cuando sea necesario. Sin embargo, el control en una empresa puede tomar diferentes formas, y es importante considerar cómo se implementa para asegurar que no genere desconfianza ni afecte negativamente la cultura y clima laboral.

El control en una empresa es importante por varias razones:

  • Eficiencia operativa.
  • Cumplimiento de objetivos.
  • Toma de decisiones informadas.
  • Prevención y corrección de desviaciones.
  • Gestión del riesgo.
  • Cumplimiento normativo.
  • Mejora continua.

 

Estilos de control del tiempo basados en la desconfianza

En el entorno laboral, la gestión efectiva del tiempo es crucial para el éxito y la productividad. Sin embargo, en algunas empresas, se pueden encontrar estilos de control del tiempo que están basados en la desconfianza, lo cual puede tener un impacto negativo en el ambiente de trabajo y en la confianza entre los empleados y los líderes. 

Ahora, nos enfocaremos en cuatro estilos de control del tiempo que son característicos de entornos laborales donde la desconfianza prevalece:

 

El engaño abierto

En este estilo, los líderes o gerentes manipulan y engañan a los empleados en relación con la gestión del tiempo. Esto puede implicar dar instrucciones incorrectas sobre plazos, ocultar información sobre el tiempo necesario para completar una tarea o manipular los horarios de trabajo

Está basado en la desconfianza hacia los empleados, ya que se parte del supuesto de que no son confiables o no utilizarán adecuadamente su tiempo.

El «no digas, no preguntes»

Los líderes o gerentes establecen una política de no permitir que los empleados expresen dudas, inquietudes o necesidades en relación con la gestión del tiempo. Esto puede crear un ambiente de trabajo en el cual los empleados se sienten intimidados o temerosos de expresar sus necesidades o preocupaciones. 

Este estilo genera desconfianza en los empleados, ya que se les impide expresar sus opiniones y necesidades, lo que puede afectar su productividad y bienestar en el trabajo.

El fichaje férreo

Los líderes o gerentes implementan un sistema estricto de registro del tiempo de trabajo de los empleados, supervisando de cerca su cumplimiento. Esto puede incluir fichar cada entrada y salida, llevar un registro detallado de las horas trabajadas y establecer sanciones por incumplimiento

Puede generar desconfianza en los empleados, ya que se sienten vigilados y controlados en todo momento, lo que puede afectar su motivación y compromiso en el trabajo.

El espionaje

En este último estilo que nombramos, los líderes o gerentes utilizan métodos invasivos para monitorear y controlar las actividades de los empleados en relación con el tiempo de trabajo. Esto puede incluir el monitoreo de correos electrónicos, llamadas telefónicas, uso de redes sociales o instalación de cámaras de vigilancia en el lugar de trabajo. 

Este estilo de control del tiempo socava la confianza en los empleados, ya que invade su privacidad y crea un ambiente de trabajo opresivo. Los empleados pueden sentirse constantemente vigilados y cohibidos en su forma de trabajar, lo que puede afectar su confianza en la empresa y su motivación para realizar sus tareas de manera eficiente.

 

Consecuencias negativas de estos estilos de control del tiempo en la empresa

El uso de estos estilos de control del tiempo basados en la desconfianza puede tener varias consecuencias negativas en la empresa. Te contamos cuáles son:

  • Baja moral y motivación de los empleados: La desconfianza y la falta de autonomía pueden afectar la moral y motivación de los empleados. Cuando sienten que son vigilados o manipulados, pueden perder el interés en su trabajo y su compromiso con la empresa puede disminuir.

 

  • Reducción de la productividad: Pueden generar distracciones, estrés y desmotivación en los empleados, lo que puede afectar su nivel de productividad. Además, el engaño y la falta de transparencia en la gestión del tiempo pueden llevar a errores y retrasos en las tareas.

 

  • Desarrollo de un ambiente laboral tóxico: La falta de confianza en los empleados y la utilización de estos métodos invasivos pueden crear un ambiente laboral tóxico en el cual los empleados se sienten presionados y estresados. Esto puede afectar la colaboración, la comunicación y la relación entre los miembros del equipo.

 

  • Rotación de empleados: La falta de confianza y la imposición de estos estilos de control pueden llevar a la rotación de empleados en la empresa. Los empleados pueden buscar otros ambientes laborales donde se sientan valorados y respetados en su forma de trabajar.

 

Alternativas para un enfoque más efectivo de gestión del tiempo

Es importante reconocer que existen enfoques más efectivos de gestión del tiempo que no están basados en la desconfianza hacia los empleados. Algunas alternativas son:

  • Fomentar la comunicación abierta: Promover un ambiente en el cual los empleados se sientan cómodos expresando sus dudas, inquietudes y necesidades en relación con la gestión del tiempo. Esto puede ayudar a identificar posibles problemas y encontrar soluciones en conjunto.

 

  • Establecer metas claras y realistas: Definir metas claras y alcanzables para los empleados, en lugar de utilizar engaños o manipulaciones en relación con los plazos de entrega. Esto permite a los empleados organizarse de manera efectiva y trabajar de manera más eficiente.

 

  • Brindar autonomía y flexibilidad: Permitir a los empleados tener cierta autonomía en la gestión de su tiempo, siempre y cuando cumplan con las metas y objetivos establecidos. Esto les brinda la oportunidad de trabajar de manera más eficiente y adaptarse a sus propias necesidades y estilos de trabajo.

 

  • Utilizar herramientas de seguimiento adecuadas: Usar herramientas de seguimiento del tiempo que sean transparentes y respeten la privacidad de los empleados. Esto permite llevar un registro preciso de las horas trabajadas sin invadir su privacidad o generar un ambiente de desconfianza.

 

  • Fomentar un ambiente de confianza: Promover una cultura organizacional basada en la confianza mutua entre los empleados y los líderes. Esto incluye brindar retroalimentación constructiva, reconocer y valorar el trabajo bien hecho, y tratar a los empleados con respeto y equidad en todas las áreas, incluyendo la gestión del tiempo.

 

  • Proporcionar capacitación y desarrollo: Brindar a los empleados las herramientas y habilidades necesarias para gestionar su tiempo de manera efectiva. Esto puede incluir capacitación en habilidades de organización, priorización, manejo del estrés y administración del tiempo, para que puedan ser más eficientes en su trabajo.

 

  • Fomentar un equilibrio entre el trabajo y la vida personal: Reconocer la importancia de un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal de los empleados. Esto implica permitirles tener tiempo para descansar, relajarse y disfrutar de su vida personal, lo que a su vez contribuirá a una mayor satisfacción y compromiso en el trabajo.

 

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