John Doerr, el inversionista de Intel, fue el primero en hablar del concepto OKR en el año 1999, además de ser el responsable de que Google implementara esta metodología en su gestión. Después de más de 20 años, ha seguido creciendo en popularidad y muchas organizaciones adoptan esta estrategia.

Empresas de la talla de Google, P & G, Toyota, Dropbox, Spotify, Twitter, Amazon, entre muchas otras, utilizan la metodología OKR, jugando un papel muy importante en su éxito empresarial debido a que optimiza el sistema de trabajo y evita los estancamientos.

La metodología OKR busca mantener los objetivos bien definidos de cualquier organización, que no se pierdan en la rutina diaria de trabajo. Lo ideal es contar con estrategias claras y un camino de acción, que es crucial para la empresa y las personas que la componen.  También, mide de forma cualitativa y cuantitativa el progreso de equipos de trabajo de alto crecimiento.

¿En qué consiste la metodología OKR?

La metodología OKR (Objectives and Key Results u Objetivos y Resultados Clave), es una estrategia de definición de objetivos ambiciosos en un corto periodo de tiempo entre los departamentos de una empresa. Es flexible y adaptable a múltiples realidades de una empresa, como por ejemplo Google, que le ha funcionado y ha mejorado el desempeño de sus más de 60 mil empleados.

La metodología OKR consiste en organizar de forma sencilla el trabajo. Se fijan unos objetivos y se relacionan a unos resultados cuantificables. Por ejemplo, un equipo de trabajo o cada departamento de una empresa, se establecen entre tres a cinco metas ambiciosas a cumplir en unos tres meses, generalmente, y deben estar alineadas con las estrategias de la organización.

Para que la metodología OKR tenga éxito, no es necesario llegar al 100 % de los objetivos fijados. La política oficial de Google es entre el 60 % y el 70 % de lo previsto. De igual forma es de utilidad para las empresas por su sencilla adaptación a diferentes entornos.

¿Cuáles son los elementos de la metodología OKR?

Como su acrónimo lo indica, la metodología OKR tiene dos elementos: los objetivos y los resultados claves. Ambos conceptos se combinan para visualizar lo que hay que lograr y cómo se va a conseguir:

Objetivos

Consiste en lo que se quiere conseguir en un tiempo determinado, con el fin de conseguirlo o acercarse a él. Tener clara la definición de objetivos no es una tarea sencilla. Sin embargo, es un elemento clave si el objetivo es que una organización tenga éxito y funcione.

Lo más recomendable es definir los objetivos smart, que son aquellos concretos y alcanzables en un periodo establecido de tiempo. Además de que sean lo suficientemente ambiciosos, estar orientados a la acción e inspirar a todo el equipo de trabajo o departamento.

Resultados clave

Los resultados clave es cómo se van a conseguir los objetivos. Las acciones medibles que se van a llevar a cabo para cumplir con los objetivos claros y ambiciosos que fueron planteados. Se refiere a los parámetros que determinarán lo cerca o lejos que se está de cada una de las metas planteadas

Los resultados clave son indicadores que mostrarán la evolución del trabajo, esfuerzo y compromiso del equipo.

Ventajas de la  metodología OKR

La metodología OKR se trata del trabajo en equipo basado en los objetivos. Ha demostrado su eficacia en innumerables organizaciones de gran prestigio. Veamos algunos de los beneficios para una organización:

Tomar decisiones con menos incertidumbre

La metodología OKR ofrece una visión clara de las decisiones que debe tomar una organización, disminuyendo la incertidumbre. La empresa define de forma más acertada las acciones a realizar, objetivos claves junto a decisiones objetivas.

Cuantifica el trabajo

La metodología OKR está asociada a métricas concretas y, por consiguiente, relacionadas con los resultados. Esta estrategia realiza una monitorización cualitativa, y cuantifica el trabajo. Lo que permite calcular el porcentaje de los objetivos cumplidos y qué parte del trabajo falta por hacer.

Incrementa el compromiso de los trabajadores

La metodología OKR también incrementa el compromiso de los trabajadores. Con esta estrategia, las empresas tienen los objetivos bien definidos, y es un gran atractivo para atraer a talento inspirado y comprometido. Los trabajadores se sienten alineados e integrados con la organización.

La metodología OKR permite que los trabajadores tengan claro su labor. Además de conocer los indicadores que medirán su rendimiento laboral.

Garantiza flexibilidad en el desempeño

Cuando un trabajador tiene las metas claras y sabe lo que tiene que realizar en un plazo determinado, en una empresa puede haber más flexibilidad. Por ejemplo, tener un esquema de horario más adaptado a las preferencias de las personas, que cada trabajador se organice para cumplir con los objetivos y actividades.

Permite conocer el funcionamiento de la empresa

La metodología OKR permite que todos los departamentos de la empresa conozcan su funcionamiento, su evolución y si los equipos están cumpliendo con los objetivos. Un trabajador conocerá sus habilidades y debilidades, información valiosa para definir nuevas acciones.

Pasos para implementar la metodología OKR

La metodología OKR es práctica y directa. Sin embargo, es importante seguir una serie de pasos para garantizar su buen funcionamiento y el éxito de la empresa:

1.   Definir metas específicas y claras

El primer paso es definir metas específicas y claras. No es necesario complicarse en cuanto a la fijación de los objetivos principales y los resultados clave. Esto trae como ventaja que todo el equipo de trabajo esté alineado y motivado para alcanzar lo establecido.

2.   Objetivos top down y bottom-up

La metodología OKR plantea que los objetivos no sean fijados solamente por los líderes y gestores, sino que todo el equipo de trabajo o departamento de una empresa, tenga participación. Es recomendable que los dirigentes definan el 40 % de los OKRs, y el porcentaje restante el resto de los trabajadores.

Es decir, dividir los objetivos entre top down y bottom-up que involucra a todos en la creación de las metas. La opinión de todos es muy útil en todo el proceso estratégico para alcanzar el objetivo.

3.   Plazos cortos para los OKRs

Para que la implementación de la metodología OKR tenga éxito es necesario establecer plazos relativamente cortos. Es desaconsejable alargar demasiado y proponer metas largas, puesto que dificulta el proceso y perjudica su eficiencia.

Con la metodología OKR es mejor establecer plazos cortos, de unos tres meses. Ayuda a mantener el sentido de urgencia y garantiza un ritmo de trabajo adecuado y suficiente para que todo el equipo realice sus actividades.

4.   Constante acompañamiento de resultados

Durante el proceso de implementación de la metodología OKR es fundamental hacer un acompañamiento de los resultados de manera constante. Esto garantiza la consistencia del trabajo. Un buen camino es evaluar los resultados semanalmente, lo que permitirá ajustes rápidos sin sobrecargar al personal de analizar los datos de forma diaria.

5.   Transparencia en la estrategia OKR

Una de las claves del éxito de la metodología OKR es la transparencia. Uno de los pasos esenciales es dejar los objetivos planteados a la vista de todos, para que todos compartan las mismas metas, aspiraciones y sean conscientes de los resultados.

La idea es mantener a todo el equipo informado, sin presiones, así se garantiza un proceso más claro.

6.   Esfuerzo y resultados son conceptos diferentes

Cuando se aplica la metodología OKR no se deben confundir los conceptos esfuerzo y resultados, son diferentes.

El esfuerzo puede ser muy alto, pero lo que en realidad se deben analizar son los resultados, ya que puede que todo el equipo esté trabajando muchísimo, pero los resultados no se ven. Lo que quiere decir que algo en la implementación de la estrategia está saliendo mal.

Las métricas juegan un papel muy importante en la medición cuantificable del trabajo y resultados obtenidos.

¿Por qué apostar por la metodología OKR?

El éxito de una organización depende de los hábitos de trabajo de los empleados y las dinámicas entre los departamentos: las rutinas, las costumbres y el exceso de tareas pueden frenar la productividad de la empresa. Y si se mantienen los mismos sistemas de trabajo, y no se adaptan a los constantes cambios, provocan efectos negativos para la organización.

Es por ello que, la metodología OKR optimiza los mecanismos de una empresa, impide el estancamiento y permite la adaptación a los diferentes cambios, especialmente a los de la transformación por los avances de la tecnología. Hace posible las metas establecidas con resultados clave.

La metodología OKR se centra en mejorar y perfeccionar los procesos de trabajo, agilizar la gestión de problemas e involucrar e integrar a todo el equipo, dando prioridad a lo que en realidad importa para el desarrollo de una empresa.

En Melt Group ofrecemos servicios de consultoría, formación y coaching en metodología OKR para todo tipo de empresas, sectores y particulares. Disponemos de las herramientas y las claves que hacen de esta estrategia un modelo de trabajo más exitoso.

¿Quieres comenzar a aplicar la metodología OKR y no sabes cómo hacerlo? Nuestros profesionales aclararán cualquier duda. Contacta con nosotros, recibirás atención personalizada.

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